1428 – 1496
Isabel de Portugal
La reina en la sombra de Arévalo
La historia
Isabel de Portugal, nieta de Juan I de Portugal, se casó en 1447 con Juan II de Castilla, un rey débil dominado por su valido Álvaro de Luna. La joven reina fue una de las fuerzas que empujó la caída del condestable: en 1453 Álvaro de Luna fue decapitado en Valladolid. Un año después murió el rey. Isabel quedó viuda a los 26 años, con dos hijos pequeños — Isabel y Alfonso — y sin poder: el trono pasó a su hijastro Enrique IV. La apartaron de la corte y la enviaron a Arévalo, donde vivió en condiciones estrechas y bajo vigilancia. Allí, en un castillo frío y austero, crió a la niña que sería Isabel la Católica y le transmitió una devoción severa y una desconfianza profunda hacia los validos. Con los años, la reina viuda cayó en una enfermedad mental que la fue borrando del mundo. Sobrevivió lo suficiente para ver a su hija coronada reina de Castilla, aunque probablemente ya no era capaz de comprenderlo. Murió en Arévalo en 1496.
Curiosidades
- 01
Fue reina de Castilla como esposa de Juan II y madre de Isabel la Católica.
- 02
Su influencia fue decisiva en la caída y ejecución del poderoso valido Álvaro de Luna en 1453.
- 03
Enviudó a los 26 años y fue apartada de la corte por su hijastro Enrique IV.
- 04
Pasó más de cuarenta años en Arévalo, con rentas escasas y bajo vigilancia.
- 05
Educó personalmente a la futura Isabel la Católica en sus primeros años.
- 06
Sufrió una larga enfermedad mental, una historia familiar que se repetiría en su nieta Juana la Loca.
- 07
Murió en 1496, cuando su hija ya reinaba sobre Castilla y Aragón.
Postales




Siguiente historia
Isabel Clara Eugenia